Los pasos, uno a uno
- Eliges el trabajo. Cada botón abre el formulario de la categoría de la página: si estás leyendo sobre fontaneros, el de fontanería; si estás en una página de un municipio, el de reformas en general.
- Describes la obra. Qué hay que hacer, medidas aproximadas, el municipio y cuándo te vendría bien empezar. Cuanto más concreto, más fiables serán las respuestas.
- Te contactan profesionales. Habitissimo pasa la petición a empresas y autónomos que trabajan en tu zona. Lo normal es que te llamen o te escriban para concretar o para ir a verla.
- Comparas y decides. No tienes obligación de contratar a nadie.
Qué conviene pedir en cada presupuesto
- Partidas separadas: mano de obra, materiales, retirada de escombros y medios auxiliares (andamio, contenedor).
- Quién tramita el permiso del ayuntamiento y quién paga el ICIO y la tasa.
- El IVA aplicado y por qué (el 10 % de la reforma de vivienda tiene condiciones: lo explicamos en IVA e IRPF de la reforma).
- Plazo de inicio y de ejecución, y si la obra cae en meses en que tu ayuntamiento limita las obras ruidosas.
- Si hace falta traer material de la Península, quién asume la espera y el transporte.
Lo que hacemos nosotros y lo que no
Escribimos las guías, comprobamos los datos y enlazamos el formulario. No vemos lo que escribes en él, no seleccionamos a los profesionales y no intervenimos en el contrato. Si algo sale mal con una obra, la relación es entre tú y quien la hace; para reclamar, la vía es la oficina de consumo de tu ayuntamiento o la Dirección General de Consumo del Govern.
Cuándo no sirve el formulario
Si se te ha inundado la cocina ahora mismo o te has quedado fuera de casa, el formulario no es lo más rápido: llegan presupuestos, no un técnico en minutos. Cierra la llave de paso o el diferencial, llama a quien tengas a mano o a tu seguro del hogar, y usa el formulario para la reparación definitiva o para comparar precios con calma.